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EL CONEJO

Horoscopo Chino Conejo

Afinado estoy con el
pulso del universo.
En mi calma soledad
oigo las melodías del alma.
Por encima estoy del lugar común,
el desacuerdo y la decadencia.
Por mi capacidad de adaptación subyugo.
Doy a mi mundo el color
de delicados tonos pastel.
Compendio soy de armonía y de paz interior.
Soy el Conejo.

CORRESPONDE AL SIGNO OCCIDENTAL DE PISCIS.

NOMBRE CHINO DEL CONEJO: TU.

ELEMENTO QUE LE RIGE: MADERA (Ver Los 5 Elementos y su Influencia).

TENDENCIA YIN YANG: Negativa.

COLOR CONVENIENTE: Blanco.

PLANTA: La Higuera.

FLOR: La espírea.

PROFESIONES DE CONVENIENCIA: Política, Teología, Filosofía, Funcionarios, Cuando están en la cima no aceptan que los contradigan dada su posición excepcional. Para ampliar lo de las profesiones, leer en la parte de Los 5 Elementos y su Influencia, lo relacionado con Madera.

EL AÑO DEL CONEJO

Un año plácido, necesario tras el año feroz del Tigre. Después de dadas las batallas del año anterior, deberíamos irnos a un lugar cómodo, a lamernos las heridas y descansar un poco.

El buen gusto y el refinamiento primarán sobre todo, y la gente reconocerá que la persuasión vale más que la fuerza. Época de coexistencia armónica donde la diplomacia, las relaciones internacionales y la política, volverán a recuperar el terreno perdido. Actuaremos con disciplina y haremos concesiones razonables sin gran dificultad.

Es época de estar atentos a no ponernos demasiado blandos y tolerantes.

La influencia del Conejo tiende a consentir a quienes gustan en exceso de la comodidad, con lo cual su eficiencia y su sentido del deber se verán afectados.

La Ley y el Orden serán flojos, no habrá rigidez en la imposición de normas y reglamentaciones. Nadie parece muy preocupado por estas realidades desagradables; están ocupados en divertirse, agasajar a otros o, simplemente, en tomar las cosas con calma. El ambiente es de paz y tranquilidad, que puede acentuarse hasta llegar a la somnolencia. Tendremos tendencia a postergar las tareas desagradables tanto como sea posible.

Se podrá hacer dinero sin demasiado esfuerzo. Nuestro estilo de vida será lánguido y ocioso, permitiéndonos los lujos que siempre hemos anhelado. Un año benigno y sin sorpresas. Por una vez, es posible que lleguemos a sentirnos felices y libres de preocupación, sin demasiados disgustos.

PSICOLOGÍA DEL ADULTO CONEJO – HOMBRE O MUJER

Una persona nacida en el año del Conejo posee uno de los doce signos animales más afortunados. El Conejo es el emblema de la longevidad, y se dice que su esencia se deriva de la Luna.

Al mirar la Luna, un occidental puede decir jocosamente que se trata de un queso de bola, o contar a su hijo el cuento del Hombre de la Luna. Los chinos al mirarla, ven en ella la Liebre de la Luna, detenida junto a una roca, bajo un árbol de casia y sosteniendo en sus manos el elixir de la inmortalidad.

Durante el festival chino de mediados de otoño, cuando se dice que la Luna presenta su más bella faz, los niños chinos siguen llevando, encendidas, linternas de papel hechas en forma de Conejo y suben a las colinas para ver la Luna y admirar la Liebre de la Luna.

El Conejo simboliza la gracia, los buenos modales, el consejo sano, la bondad y la sensibilidad ante la belleza. Su hablar dulce y la gracia y vivacidad de sus modales le conceden los rasgos más deseables en un diplomático de éxito o en un hábil político.

De igual manera, una persona nacida bajo este Signo llevará una vida tranquila, disfrutando de la paz, el silencio y un ambiente armónico. El Conejo es reservado, tiene temperamento artístico y finura en el juicio. Por su minuciosidad, podrá ser también un erudito. Se destacará en el campo del derecho, la política y el gobierno.

Sin embargo, tiende también a ser de ánimo taciturno y en esos momentos aparecerá como ajeno a su ambiente o indiferente a su prójimo.

El Conejo es sumamente afortunado en los negocios y en transacciones monetarias. Astuto en las negociaciones, siempre puede aparecer con una propuesta o alternativa adecuada y que lo beneficia. Su aguda perspicacia comercial, unida a su don de negociador, le augurarán un rápido ascenso en cualquier carrera.

Aunque exteriormente puede asumir un aire de indiferencia ante las opiniones ajenas, en realidad, el Conejo es muy sensible a las críticas. Su técnica de «vale más esquivar que pelear» puede ser engañosa y, cuando se lo propone, puede ser de una astucia diabólica. Es decir, que al mismo tiempo que un nativo del Conejo es tierno y complaciente con sus seres queridos, en su trato con los extraños puede mostrarse superficial e incluso despiadado. Amable y tolerante consigo mismo, goza de las comodidades que él mismo se crea y le gusta poner en primer término sus propios deseos. Le irrita muchísimo que lo molesten, porque él es persona considerada, modesta y cuidadosa, y le gustaría que los otros también lo fueran. Cree sinceramente que a la gente no le cuesta nada ser recíprocamente amable y él hará siempre un esfuerzo por ser cortés, incluso con su peor enemigo. Le enferman las jactancias y cualquier tipo de manifiesta animosidad.

Pese a su naturaleza tranquila y engañosamente dócil, una persona de este Signo es de voluntad fuerte y de una seguridad en sí mismo poco menos que narcisista. Persigue sus objetivos con metódica precisión, pero de tal manera que siempre pasa desapercibido. Algo de lo que no se podrá acusar al Conejo es de ponerse en evidencia o de no tener vergüenza. Nunca se hace notar. El rasgo especial que del Conejo hace un negociador tan formidable en su inescrutabilidad. Siempre es difícil evaluar correctamente lo que piensa.

Por lo común, los modales del Conejo son impecables. Es raro que use palabras duras y jamás recurrirá a vulgarismos ni expresiones sucias para dejar bien aclarado algo. De todas maneras, tampoco lo necesita, porque él tiene sus técnicas propias. El Conejo es capaz de cobijarse bajo este manto de decencia para socavar a sus oponentes. Lo más común es que sus credenciales sean impecables, o por lo menos que las tenga en orden. Cuando está en pos de algo, te invitará a beber y a cenar en los mejores lugares y te adivinará todos los caprichos. Entonces, cuando hayas comido hasta hartarte y estés gozando, satisfecho, te pondrá delante el contrato para que lo firmes. Antes de que te des cuenta ya estás derrotado. Y lo habrá hecho con tal destreza que ni te das cuenta.

En ocasiones el Conejo puede parecer un poco lento o excesivamente circunspecto, pero esto se debe a su sentido innato de la cautela, la precaución y la discreción. Se puede estar seguro que los de este Signo leerán las cláusulas en letra pequeña antes de firmar un documento. Gracias a su capacidad para evaluar personas y situaciones, el Conejo puede darse el lujo de ser presumido, y lo es en verdad.

La recatada Coneja es muy considerada y comprensiva con sus amigos, excelente persona para trabajar con ella, salir de compras, o, simplemente, pasar un buen rato. Posee muchísima energía para lo que le gusta hacer, y es capaz de seguir incansablemente la pista a alguna antigüedad o de planear hasta el último detalle de la boda de una amiga.

Pero cuando siente que ya tuvo bastante, así esté en la etapa más interesante de su asunto, puedes esperar que te deje plantado y, con refinada actuación, te deje metido hasta el cuello. Esta es la parte filosófica del Conejo, porque puede mantenerse sereno en medio de una acción tensa. Tiene el sentido de saber cuando debe recargar las pilas, y no hay quien sepa hacerlo mejor que un Conejo.

Mientras todos se matan en una precipitación loca por llegar a alguna parte, la Coneja sabe que el mundo, mañana, estará ahí. Entonces ¿para qué tanta prisa? Es posible que ella te prepare un buena taza de té y te ayude a olvidar esa frenética carrera.

En cualquier situación siempre se puede confiar en el autodominio de la Coneja. Ni en los momentos más críticos pierde su don de observación por el detalle.

En resumidas cuentas, el Conejo es alguien que realmente sabe vivir y, lo que es más, está más que dispuesto ─o dispuesta─ a dejar vivir.

Ni fanático de la disciplina, ni aguafiestas y de ojo siempre atento, el Conejo sabe cuando evitar las críticas. No le gusta avergonzar en público a nadie. Es experto en el arte de salvar la cara, tanto la suya como la de otros; y si hay alguna manera en que pueda evitar herir tus sentimientos, lo evitará.

Toma, mentalmente, nota de los errores y de los progresos; pero si las cosas no son tan graves, que no sean irreparables, las deja pasar. Este es el rasgo que lo hace querido y popular. Una ventaja de este modo de ser, es que el Conejo tiene muy pocos enemigos; en otras palabras, pocas veces se mete en líos. La gente reacciona siendo generosa con él y dispensándole errores que en otra persona se cobrarían.

Si se tiene alguna dificultad, nadie será capaz de escuchar la confidencia con más simpatía (salvo la Oveja). Pero si bien sabe ser un excelente sedante y es capaz de escuchar con paciencia, no asumirá otro papel ni prestará otra clase de ayuda. Es sobre todo un intelectual, realista y pacifista. No se puede esperar de él que entre en lucha con alguien; eso sería demasiado para él. La verdad es que, por muy amigo que sea, no te acompañará en ningún calvario. Te prestará el dinero para pagar alguna deuda acuciante o peligrosa, dará fianza, no mucho más que eso. Y si se empieza a ser fastidioso con súplicas o peticiones que él no quiere cumplir, rápida y elegantemente levantará el trasero y no se le volverá a ver.

La donosa y refinada señorita Coneja no tendrá inconveniente en unirse con un millonario chapado a la antigua, antes que con un promisorio príncipe profesional que no tenga dinero. El primero podrá proporcionarle las ventajas y los lujos que para ella son necesidades, y es lo que a ella le interesa. Quien sea su pareja tendrá que ser lo suficientemente acomodado como para protegerla y mantenerla como se estila, y lo bastante sensible como para desaparecer cortesmente cuando ella esté de mal humor o no quiera que la molesten.

Cada vez que pueda hacerlo, el Conejo votará por la vida fácil y holgada. Usará ropa cómoda y costosa, a la última moda. Nada estrafalario o extravagante, esto ofende el sentido de armonía de los Conejos.

Amable con amigos y colaboradores, el Conejo puede mostrase un poco distante con su propia familia o, simplemente, pueden aburrirle las rutinas y las obligaciones domésticas. Aborrece los vínculos demasiado estrechos y, sin contemplaciones, se sacará de encima lo que invada su intimidad o a los amigos con tendencias parasitarias.

Con los problemas difíciles puede ser esquivo y lento para resolverlos. Como no gusta de compromisos demasiado peligrosos, puede ser un experto en «pasar la pelota» a quien menos la espera.

El varón Conejo es afable. Se mueve con la gracia y el encanto de un caballero, lo cual no significa que abandone su oportunismo. Los mejores ejemplares de este Signo se hacen admirar por su cortesía e inteligencia, y la sensatez de su consejo es muy buscada.

Los peores son demasiado imaginativos, y manejan una ácida indiferencia. El Conejo evita entrar en contacto con la miseria y el sufrimiento humano, como si se tratara de enfermedades sumamente contagiosas. El Conejo no es fácil de atrapar, y su predilección por la intimidad y el secreto lo hace más vulnerable. Cuando una persona de este Signo se siente amenazada, sus sutiles cavilaciones o su oculto antagonismo pueden expresarse en habilidosas formas de escapar.

Con todas sus cualidades, un nativo de este Signo seguirá valorándose a sí mismo por encima de todo. Si se lo refuerza demasiado, renunciará a cualquier cosa, o a todo aquel que se atreva a perturbar la calma de sus existencias. Es de creencias flexibles; y tiene el don de enemistar entre sí a sus enemigos para asegurarse. Para los tipos más débiles de esta especie, la seguridad puede ser una obsesión, y rara vez se encontrará a un Conejo en situaciones de peligro.

Su amor por la comodidad, unido a su disgustos por los conflictos, puede dar al Conejo fama de débil, oportunista y complaciente en exceso.

A diferencia del Dragón, el Tigre o el Gallo, todos los cuales disfrutan de vez en cuando con una buena pelea, el Conejo no encuentra placer en las riñas, no nació para guerrero. Es el más eficaz trabajando entre bastidores. No hay que preocuparse por el bienestar del Conejo; es ágil y sagaz, y está provisto del buen sentido necesario para evitar lo que pueda dañarle. A diferencia de otros Signos que pueden ir en pos de ideales elevados, el principal objetivo del Conejo en la vida es, simplemente, su propia preservación.

Del año del Conejo se dice que es portador de paz o, simplemente, de un respiro en los conflictos y guerras. De la misma manera, el nativo de este año hará todo lo que esté a su alcance para restablecer la armonía; y, si no puede, se retirará de escena.

Al Conejo le gusta recibir personas y es un anfitrión estupendo. Su compañía es grata y cálida y tiene una palabra de bondad para cada uno. Pero no hay que dejarse engañar por esto. Sabe más de lo que está dispuesto a decir, y es fácil reconocerlo por su diplomacia. Será el mejor de los amigos, mientras los demás se acuerden de no pedirle variados favores ni de exigirle demasiado.

RELACIONES HUMANAS

El peripuesto Conejo es sumamente compatible con los nativos del año de la Oveja, que comparten con él el buen gusto y el amor por las comodidades materiales. También será adecuada una relación con el Perro, o con el sincero y modesto nativo del Jabalí. La Rata, el Dragón, el Mono, el Búfalo, la Serpiente y el Conejo, pueden ser buenas relaciones para él. Pero el Conejo no será capaz de tolerar la vanidad ni las críticas del Gallo, no se dejará impresionar por la teatralidad del Tigre, ni estimará la fogosa vivacidad del genio del Caballo.

En resumen, el Conejo se limita a saltar sobre los obstáculos que encuentra a su paso y se recupera de las calamidades con notable elasticidad. No importa como lo tiren, siempre cae de pie. Es posible que no esté muy próximo a su familia, pero hará todos los esfuerzos para proporcionarle lo mejor en todo. Su exterior, de apariencia suave y vulnerable, está protegido por una coraza de cautela y sagacidad.

En la vida, el Conejo no se dejará, a ningún precio, arrastrar a un conflicto, salvo que sea algo que lo afecte directamente, en cuyo caso tomará las medidas necesarias para proteger sus intereses.

En el corazón del Conejo hay una lucha intensa entre las fuerzas del bien y del mal. El cree en su propia capacidad para sobrevivir, confía en su propio juicio y está en paz consigo mismo. Es el Signo más apto para encontrar felicidad y paz.

CONEJO CON CONEJO: Ayuda mutua sin lucha por el dominio, ni brechas en las comunicaciones. Trabajarán juntos en paz.

CONEJO CON DRAGÓN: Tienen intereses en común y, aunque puede haber choques de personalidad, podrán resolver sus diferencias.

CONEJO CON SERPIENTE: Relación aceptable; se tolerarán para alcanzar objetivos comunes. No hay atracción profunda ni vínculos fuertes.

CONEJO CON CABALLO: Animosidad e intensos conflictos. No pueden relacionarse entre sí. No tienen mucho en común ni pueden colaborarse.

CONEJO CON OVEJA: Una de las mejores parejas. Amor y comprensión recíprocos. Tienen mucho en común y la unión será afortunada y próspera.

CONEJO CON MONO: Diferencias y rivalidades mezquinas. Relación moderada, en la que se tolerarán hasta cierto punto. No pueden lograr una confianza total.

CONEJO CON GALLO: Diferencias y ásperos conflictos. Ni siquiera sobre el tiempo pueden ponerse de acuerdo, y habrá choques y luchas por el poder. Sumamente incompatibles.

CONEJO CON PERRO: Unión muy compatible y gratificante. Profunda confianza y comprensión recíproca. Encontrarán felicidad y prosperidad juntos.

CONEJO CON JABALÍ: Compatibles en buena medida, comparten de corazón sus intereses. Cada uno simpatiza con las vibraciones del otro.

CONEJO CON RATA: Respeto mutuo y algunos intereses compartidos. Sin conflictos y en buena medida de compatibilidad trabajarán amistosamente juntos.

CONEJO CON BÚFALO: Relaciones cordiales y aceptables. Cooperarán pero no demasiado. Ambas partes tienen reservas.

CONEJO CON TIGRE: Hostilidad e incomprensión. Incapaces de confianza o comunicación recíproca. Lo mejor será que eviten el contacto.

DESCRIPCIÓN POPULAR DEL CONEJO

He aquí reflejado en un cuento Chino la sagacidad, el oportunismo  y conveniencia propia que siempre pone en juego el Conejo.

Cierto día dos hombres se presentaron juntos para pedir la mano de una hermosa muchacha. Realmente deseaban casarse. Los padres de la joven preguntaron a ésta con cual de los dos deseaba contraer matrimonio.

─ Si quieres al hombre del Este, descubre tu hombro izquierdo. Si amas al que viene del Oeste, descubre tu hombro derecho. ─ Le dijo el padre a la joven.

La muchacha se destapó los dos hombros.

Los padres reaccionaron inmediatamente: no se podía tener dos maridos; tenía que decidirse.

─ No puedo decidirme ─ Contestó la jovencita.

La razón era simple: El joven del Este era muy rico, pero  bastante feo; y el del Oeste, supremamente guapo pero pobre. Y lo que quería la jovencita era vivir en la casa del rico y dormir en la cama con el guapo.

Con frecuencia el Conejo o la Coneja están en esta disyuntiva de optar por lo que más le conviene.

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