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EL DRAGÓN

Horoscopo Chino Dragon

Soy un fuego inestinguible,
el centro de toda energía,
el corazón firme y heróico.
Soy la verdad y la luz,
En mi imperio abarco el poder y la gloria.
Mi presencia
dispersa las nubes oscuras.
Y soy el elegido
para domeñar a los hados,
soy el Dragón.

CORRESPONDE AL SIGNO OCCIDENTAL DE ARIES.

NOMBRE CHINO DEL DRAGÓN: LONG.

ELEMENTO QUE LE RIGE: MADERA (Ver los 5 elementos y su influencia).

TENDENCIA YIN YANG: Positiva.

COLORES CONVENIENTES: Blanco y amarillo

PLANTAS: Salvia y Mandrágora

FLOR: El  loto.

PROFESIONES DE CONVENIENCIA: Vulcanólogo, metereólogo, brillante artista, religioso. En todo caso, célebre. Para ampliar lo de las profesiones, leer en la parte de ‘Los 5 Elementos y su Influencia’, lo relacionado con Madera.

EL AÑO DEL DRAGÓN

Una reconstrucción magnífica del año del Conejo. Arrojaremos a los 4 vientos toda la cautela, y nos arremangaremos para emprender toda clase de proyectos grandiosos, de mucha euforia, colosales, súper ambiciosos y atrevidos. El espíritu indomable del Dragón, lo inflará todo a dimensiones mayores que las normales. De algún modo nos sentiremos llenos de energía sobrante, y será prudente no sobre estimarnos ni sobre estimar nuestro potencial, en este año en el que las cosas parecen mejores de lo que en realidad son.

Del lado bueno, será excelente época para los negocios y para hacer ganar dinero fácilmente. Es el momento para pedir un préstamo al Banco. Los grandes gastos y la prodigalidad están a la orden del día. El poderoso Dragón se burla de los prudentes y los ahorrativos y se juega a todo o nada. No dudará en pensar y en obrar a lo grande, aunque pase así los límites de la cautela.

Los orientales consideran que este año es auspicioso para casarse, tener hijos o iniciar una actividad nueva, pues la benevolencia del Dragón trae felicidad y buena suerte.

Sin embargo, ahora es también el momento de moderar nuestro entusiasmo y de mirar dos veces antes de dar un salto; pues, aunque el afortunado Dragón derrama sus bendiciones indiscriminadamente sobre todos, desaparece cuando llega la hora de pagar por nuestros errores. Por lo tanto, los éxitos, así como los fracasos, resultarán magnificados.

En el año del Dragón tanto la suerte como el desastre serán masivos.

Es un año marcado por muchas sorpresas y por sucesos naturales violentos. En el mundo entero habrá estallidos de mal genio, y todos nos montaremos en alguna rebelión, real o imaginaria, contra las restricciones.

La atmósfera cargada de electricidad, que crea el poder del Dragón, afectará a todos y cada uno de nosotros.

PSICOLOGÍA DEL ADULTO DRAGÓN HOMBRE O MUJER

El Dragón poderoso y magnífico del folklore mítico, jamás deja de conmover y atraer la imaginación. Hay que decir, pues, que en los nacidos bajo este signo se encuentran algunas de las cualidades mágicas del Dragón, ilusorias o no.

La persona nativa del Dragón es magnánima y está llena de vitalidad y fuerza. Para ella, la vida es un deslumbramiento de colores, y está constantemente en movimiento. Egoísta, excéntrica, dogmática, caprichosa o tremendamente exigente e irrazonable; sin embargo, nunca le falta un cortejo de admiradores. Orgullosa, aristocrática y muy directa. El Dragón, en la persona nativa, establece desde muy temprano sus ideales en la vida y exige de los demás normas de conducta y un nivel de perfección tan elevado como el que él mismo impone.

En China, el Dragón simboliza al Emperador. Representa el poder y, de las personas nacidas en el año del Dragón, se dice que llevan los cuernos del destino. Un niño Dragón tenderá a asumir cargas o responsabilidades importantes aunque sea el menor de la familia. Y es frecuente que los niños mayorcitos de este Signo, sean capaces de educar a sus hermanos menores con más autoridad que los mismos padres.

El Dragón es un verdadero almacén de energía. Su impetuosidad, ansiedad y su celo casi religioso pueden arder como el fuego que, según la fábula, arroja el Dragón por la boca. Tiene la potencia necesaria para realizar grandes cosas, y está bien porque le gusta actuar en gran escala. Sin embargo, a menos que contenga sus entusiasmos prematuros, puede terminar quemándose y convertido en una simple nubecilla de humo.

De todos los signos es el más propenso al fanatismo. Sea lo que fuere lo que el Dragón haga, bueno o malo, siempre se destacará. Los Chinos lo llaman el guardián del poder y la riqueza. Es, ciertamente, un buen signo para quienes pertenecen a él, pero también es el que más se inclina a tener delirios de grandeza.

Oponérsele es difícil y a veces imposible, porque el poderoso Dragón tiende a intimidar a quienes se atreven a desafiarlo. Un Dragón enojado y rechazado, puede ser, ante tu puerta, como el gran lobo malo: gruñirá y resoplará hasta que te eche la casa abajo.

Pero, pese a su temperamento fuerte y a su tendencia dogmática, el Dragón puede mostrarse filial y afectuoso. Las diferencias que pueda tener con su familia quedarán olvidadas o postergadas cuando esa familia necesite su ayuda. El Dragón puede dejar de lado sus resentimientos domésticos y prestar su colaboración rápidamente y con generosidad. Sin embargo, la familia también puede estar segura de que, una vez superada la crisis, recibirá de él una severa reprimenda. Y el Dragón rara vez mide sus palabras; da sus opiniones como edictos imperiales.

Aunque pueda entusiasmarse hablando de las virtudes de la libertad de expresión y de la democracia, no se lo creas; él siempre vive por encima de la ley y no siempre de acuerdo con lo que predica.

Mostrarse cortés, afectuoso y dulce puede ser un esfuerzo terrible para el Dragón que ha sido provocado, pues tenderá a ser áspero, rudo y desconsiderado. Y no intentes pagarle con la misma moneda, porque no te dará resultado, a menos que también tú seas Dragón y estés dispuesto a librar una batalla. Es un espectáculo digno de contemplar.

Pese a sus volcánicas emociones, del Dragón no puede decirse que sea sentimental, sensible ni muy romántico. El amor y la adulación hacia ella, es algo que la persona Dragón da por sentado, considera que los tiene por derecho propio. Pero, así como puede ser terca, irracional y despótica cuando se irrita, la persona Dragón puede perdonarte tan pronto como pasa el estallido. Y, como se supone que hay reciprocidad, espera que tú también le perdone sus errores. Es posible que a veces ni siquiera se disculpe, y aunque eso puede parecer insensibilidad, se trata de que en realidad esa persona Dragón no tiene tiempo para dar explicaciones ni preocuparse por resentimientos o bagatelas; lo que quiere es seguir con su trabajo.

Si bien puede ser fuerte y decidida, la persona Dragón no es astuta ni trata de hacer artimañas o malas jugadas. Rehuye la adaptabilidad fácil y las negociaciones engañosas. Si la contienda hubiera de decidirse solamente por la fuerza, la persona Dragón la ganaría sin levantar una mano; pero suele ser en exceso confiada y propensa a dejarse engañar por sus maravillosas visiones; fácilmente deja de prestar atención a posibles malas jugadas o asechanzas capaces de hacerle perder pie. En lugar de olfatear qué es lo que otra persona o los demás traman, prefiere arrojarse a la batalla, y con frecuencia se niega a retirase aunque enfrente una desventaja abrumadora. Extremadamente orgullosa esta persona, desdeña pedir ayuda, y muy segura de sí. Demasiado empeñada en avanzar, se olvida de proteger la retaguardia y los flancos. Sumamente recta, se niega a mentir. Además, es incapaz de interpretar las insinuaciones sutiles y, generalmente, no llega a detectar la intención maligna de sus enemigos.

Para la persona nativa de este signo, es esencial tener un propósito o una misión especial en la vida. Para ella, andar dando vueltas por ahí, sin nada que hacer, no es sano. Necesita tener siempre una causa por la cual luchar, una meta para alcanzar, un entuerto para enderezar; si no, ¿cómo podría mantener su fuego interior? Sin sus acariciados proyectos, reuniones y planes más o menos imposibles, su Dragón interior se convierte como en una locomotora sin combustible. Pierde presión y se vuelve indiferente y opaco.

Como es un hacedor, emprenderá cruzadas unipersonales, encabezará manifestaciones, escribirá cartas a los periódicos o reunirá un millón de firmas para pedir algo. Este método de vomitar fuego y azufre lo libera eficazmente de cualquier neurosis que de otra manera podría afectarlo.

La mujer Dragón, es la gran dama del ciclo. Creerá en la igualdad de derechos para las mujeres. Lo que un hombre pueda hacer, ella puede probablemente hacerlo mejor. Nunca la subestimes, porque te ganará en tu propio campo o, por lo menos, se hará matar intentándolo. Jamás se quedará ociosamente esperando su destino. Es con mujeres como ella, con quienes se levantan los imperios, son las matriarcas de antaño.

Si provocas su enojo, el mismo cielo se desplomará. A decir verdad, la mujer Dragón es una persona de quien no hay que esperar necedades, y eso se notará en la forma como se viste. Lo que más le gusta es la ropa práctica y funcional; nada de botones, golas, moños o lazos, busca ropa sin complicaciones. Ropa que se pueda quitar y poner fácilmente y que le ofrezca un máximo de libertad de movimientos; esa será su elección porque odia las restricciones y las limitaciones. De hecho, es posible que secretamente prefiera un uniforme, especialmente si tiene inclinaciones institucionales o militares. Así, pulcra y estupendamente eficiente, podrá irse a trabajar todos los días sin tener el problema de decidir qué ponerse.

Un muchacha Dragón sabe que su brillo está en su mente, y se hará notar sin exagerar su acicalamiento. La autoestima alcanza niveles muy altos en todas las personas nativas en el signo Dragón, y la mujer Dragón no será la excepción. Por otra parte, ella hará todo lo que esté a su alcance para que la traten con privilegios.

La mujer Dragón está totalmente emancipada, de manera que no la llevarás a ninguna parte con tácticas de fuerza. Y más vale que te resignes, porque ella tendrá la última palabra.

Aunque los defectos de las personas Dragón son tan numerosos como sus virtudes, el brillo del Dragón alcanza a todas partes. Estas personas no son mezquinas ni vacilan en hacer favores. Quizás gruñan bastante, pero no pueden resistirse a ayudar a los necesitados o a acudir en rescate de quien lo necesite, y no necesariamente porque en verdad se compadezcan o se preocupen; lo más probable y frecuente es que el Dragón ayude porque tiene un profundo sentimiento del deber hacia los demás.

Puedes contar con su apoyo, porque el Dragón no te abandonará si puede evitarlo, y agotará todos sus recursos antes de darse por vencido.

Las personas Dragón son extrovertidas y amantes de la naturaleza, deportistas activas, viajeras frecuentes y conversadoras excelentes. Tienen elementos de estupendas vendedoras, y ellas y su grupo de seguidores andarán siempre promoviendo algo.

Quien haya nacido bajo este Signo, o se casará joven, o bien preferirá seguir en soltería el resto de la vida; pues, puede ser feliz llevando una vida solitaria, porque su trabajo o su profesión le mantendrán en ocupación permanente y, además, será raro que le falten amigos o admiradores que le hagan compañía.

La persona Dragón no es derrochadora, pero tampoco es avara. Generalmente no estará demasiado preocupada por su saldo en el banco, a menos que tenga una combinación fuerte con signos orientados hacia el dinero.

Como persona, es sumamente positiva. Nunca estará demasiado tiempo deprimida, y aunque tenga un ataque grave de tristeza o melancolía, saldrá de ese ataque mucho más rápido que cualquiera. Su optimismo desafía razón y sinrazón.

Para ser un signo que jamás acepta la derrota, el Dragón se constituye para sí mismo en la peor oposición. Cuando está convencido de que tiene razón, se precipitará de cabeza en una situación desastrosa.

Pese a todo, el Dragón será una persona abierta, en quien se puede leer como en un libro. Le es difícil fingir emociones que no siente, y rarísima vez se molesta siquiera en intentarlo. Tampoco, la persona Dragón, es reservada y no puede guardar por mucho tiempo una confidencia. Aún cuando jure que no dirá una palabra de algo, puedes estar seguro que lo vomitará cuando se enoje y empiece a botar chispas.

Sus sentimientos son auténticos y salen siempre de su corazón. Cuando declara su amor, se puede asegurar que es sincero.

Jamás será difícil depositar confianza en una persona tan sincera como el Dragón. Es raro que vacile, rehuya o retroceda ante la responsabilidad. No duda de sí misma y de lo que puede hacer. Con su natural instinto de avanzada, sus intentos lograrán extremos: serán éxitos estupendos, o increíbles ejercicios perdidos. Toda persona Dragón tiene que ir exactamente hasta el borde del precipicio, para verlo con sus propios ojos.

Existe una variedad especial y tosca de Dragones que son ásperos y pueden ser demasiado quisquillosos, con modales bruscos y directos, y su indiferencia puede crearles antagonismos. Pero, aún así, hablando en general, inspiran acción, y necesitan ocuparse personalmente de las cosas que quieren ver hechas inmediatamente, no les basta escribir o hablar por teléfono; además, su presencia y su magnetismo harán que la gente simpatice con su manera de pensar, pues el Dragón motiva a todos los que entran en contacto con él, mientras que él no necesita motivación, genera su propio impulso.

RELACIONES HUMANAS

Entre todos los animales del Horóscopo Chino, el Dragón se sentirá más atraído por el irresistible Mono. También a éste le fascinará la majestad del Dragón y, juntos, harán un equipo invencible.

La unión Dragón-Rata, será también una combinación ganadora, porque la Rata es astuta allí donde el Dragón es fuerte. Juntos pueden hacer grandes cosas.

Igualmente el Dragón hará buena pareja con la calmada y venerable serpiente, cuya sabiduría puede poner coto a los excesos del Dragón.

El Tigre, el Caballo, el Gallo, la Oveja, el Conejo y el Jabalí buscarán al Dragón por su belleza y fuerza.

Dos Dragones se entenderán bastante bien; pero la relación del Dragón con el Búfalo puede ser un poco tensa, dado que el Búfalo también es autoritario.

De todos los signos, tal vez sea el Perro el único que decididamente es mala compañía para el Dragón. El Dragón sufrirá el despiadado escrutinio del Perro que es demasiado cínico para ceder ante su hechizo.

DRAGÓN CON DRAGÓN: Relación buena y cordial, sin grandes conflictos. Compatibles en medida razonable y capaces de trabajar en equipo.

DRAGÓN CON SERPIENTE: Habrá cooperación y entendimiento entre ambos. Relaciones afortunadas y compatibles en el amor y en los negocios. Felicidad recíproca.

DRAGÓN CON CABALLO: Vínculos moderados. Dentro del respeto recíproco, habrá luchas por el dominio. Se comunicarán para resolver sus agravios.

DRAGÓN CON OVEJA: Relaciones aceptables, pero frías en el amor y en los negocios. Moderada simpatía recíproca, con algunos intereses comunes.

DRAGÓN CON MONO: Excelente relación para una sociedad, y también para el matrimonio. Buena afinidad y comprensión. Pueden tener éxito juntos.

DRAGÓN CON GALLO: Unión muy compatible y de gran éxito, juntos hallarán felicidad y prosperidad. En su relación establecerán vínculos duraderos y profundos.

DRAGÓN CON PERRO: Animosidad e intensos conflictos. No pueden confiar uno en otro ni comprenderse. Incapaces de resolver sus diferencias. Muy incompatibles.

DRAGÓN CON JABALÍ: Relaciones cordiales y factibles. Sin diferencias graves ni grandes luchas por el dominio. Capaces de colaborar en objetivos comunes.

DRAGÓN CON RATA: Muy buena unión para las sociedades y para el matrimonio. Juntos trabajarán por obtener éxito, felicidad y prosperidad.

DRAGÓN CON BÚFALO: Con un subyacente respeto recíproco, no se producirán conflictos ni luchas por el dominio. Relación factible en la que los dos colaborarán en los objetivos que les resulten comunes.

DRAGÓN CON TIGRE: Algunos choques de voluntades y falta de comprensión, pero serán capaces de resolver sus diferencias. Les espera un éxito moderado.

DRAGÓN CON CONEJO: Tienen algunos intereses comunes, pero solo podrán relacionarse o tolerarse hasta cierto punto.

DESCRIPCIÓN POPULAR DEL DRAGÓN

Los Chinos son muy amantes de hablar y expresarse con simbolismos, y el siguiente relato da el esbozo de lo que es una persona Dragón:

Un hombre se contempla cada día en su espejo. Una mañana al mirarse en el espejo, que había puesto al revés, no vio su cara reflejada en él, y pensó que había perdido la cabeza y el cuello por lo que, presa de pánico, se puso a buscarlos.

Un amigo le dijo:

¿Por qué buscas tu cabeza? La veo encima de tus hombros y es muy grande.

Entonces el hombre comenzó a pensar que su cabeza era más grande que la de los demás. Se sintió lleno de orgullo, pero siguió buscando su cabeza.

Una historia interesante. Perder la cabeza es perder las ilusiones. Pero el orgullo de sentir una cabeza grande es la obtención de una meditación egoísta y estúpida.

El Dragón, en efecto, se siente orgulloso de su gran cabeza, pero como siente que la ha perdido, la sigue buscando. Es decir, que es tenaz en sus errores, y no acepta sugerencias de cambio.

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