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EL MONO

Soy el oportuno
viajero del laberinto.
Genio de la vivacidad,
brujo de lo imposible.
El esplendor de mi originalidad
no conoce par.
Lleno está mi corazón de potente magia
capaz de mil ensalmos.
He sido hecho
para mi propio placer.
Soy el Mono.

Horoscopo Chino Mono

CORRESPONDE AL SIGNO OCCIDENTAL DE LEO.

NOMBRE CHINO DEL MONO: Hou.

ELEMENTO QUE LE RIGE: METAL (Ver los 5 elementos y su influencia).

TENDENCIA YIN YANG: Positiva.

COLOR CONVENIENTE: Violeta.

PLANTAS: Sándalo y Cedro.

FLOR: Sauco.

PROFESIONES DE CONVENIENCIA: Político por excelencia, escritor, pintor, comediante, abogado, deportista, maestro, actor, corredor de bolsa. Para ampliar lo de las profesiones, leer en la parte de ‘Los 5 Elementos y su Influencia’.

EL AÑO DEL MONO

En este año todo será posible. Por lo menos el movedizo Mono no abandonará ningún intento sin probarlo todo. Incluso aventuras imposibles tendrán éxito, y habrá invenciones e improvisaciones a granel. La política, la diplomacia, las altas finanzas y el comercio se trabarán en una gran partida de póker, en la que cada participante tratará de alardear más que el otro. Será una época entretenida e interesante, en la que cada uno tendrá su oportunidad de probar su habilidad en el juego, sin que haya enfrentamientos directos, ya que el Mono será capaz de superar ─riendo─ sus errores, y mejorar su habilidad negociadora para la próxima mano.

Es un año que nos encontrará a todos tratando de sacar mejor partido por ser más despiertos que el otro. Será difícil ver con claridad quien va ganando, porque la mano derecha no tendrá idea de lo que hace la izquierda. Una cosa es segura, y es que será una época sumamente progresista. Iremos todos «viento en popa» y aunque no nos esforcemos al máximo, nos llevará adelante la impetuosa marea del talento natural del Mono para aprender a avanzar.

El geniecillo afortunado del Mono, que rige este año, nos impulsará a jugar, especular y sacar partido de opciones arriesgadas, pero ingeniosas. Para quien sea rápido en descartarse y robar, este año dará buenos dividendos. Decididamente no es un año para débiles del corazón o cortos de ingenio. El Mono no hace concesiones, ni las pide tampoco. Si hay recesión, el año del Mono le pondrá fin rápidamente. Bajo su influencia, optimista y sagaz, los negocios prosperarán velozmente. La multiplicidad de recursos del Mono dejará a todos pasmados y atónitos.

Se dice que el año del Mono trae muchas maneras nuevas y no convencionales de hacer las cosas. El lema de este año debe ser: «No aceptar un no, por respuesta».

PSICOLOGÍA DEL ADULTO MONO – HOMBRE O MUJER

De todos los animales del ciclo Lunar, el Mono es el que más se parece al propio «mono desnudo», el hombre. De ahí que no resulte asombroso que sea él quien herede la mayor parte de la inteligencia del hombre, y también su capacidad para el engaño.

En el Zodiaco Chino, el Mono es el Signo de los que inventan, de los que improvisan, de los que motivan; un charlatán capaz de ganarse a cualquiera con su astucia y su encanto inimitables. Por ser el genio de mente abierta del ciclo, es listo, flexible e innovador. El Mono es capaz de resolver intrincados problemas con facilidad, y es rápido para el aprendizaje. Puede ser maestro en cualquier cosa que haya bajo el sol y, generalmente, tiene excelentes aptitudes para los idiomas. Una persona nacida en el año del Mono, triunfará en cualquier actividad que emprenda. Ninguna empresa será demasiado ardua para él.

En su aspecto negativo, el Mono tiene un complejo de superioridad innato. No tiene demasiado respeto por los demás o, desde su punto de vista, tiene demasiado respeto por sí mismo. Puede ser sumamente egoísta y vanidoso, y se encuentra en él, además, una veta celosa que aflora cada vez que alguien consiga un ascenso o alguna otra cosa que él no tenga. Sumamente competitivo, es muy hábil para ocultar sus sentimientos mientras planea sus astutas jugadas. Cuando anda en pos del dinero, éxito o poder, el denuedo del Mono es invencible.

Con su versatilidad innata, los nativos de este Signo pueden ser buenos actores, escritores, diplomáticos, abogados, deportistas, corredores de bolsa, maestros y mil cosas más. El Mono es un personaje eminentemente social, capaz de sacar partido de los buenos aspectos de todo el mundo. Tiene el raro don de hacerse aceptar por la gente, incluso después de haberla engañado.

La cualidad que indudablemente no falta en la multifacética personalidad del Mono es la confianza, por más tímido o dócil que pueda parecer. Se preocupa por causar buena impresión y mostrarse estudiadamente cortés, dentro de una calmada dignidad. Es dueño de una profunda e inconmovible fe en sí mismo, y sería inexacto considerarlo un completo egoísta; más bien es como un niño en su deliciosa preocupación por sí mismo. Puede olvidarse por completo de los otros, si no son parte directa de lo que él está haciendo en ese momento. El Mono se contempla con la misma fascinación, en el mismo gozo estático que se advierte en un bebé que por primera vez aprende a jugar con sus deditos. Cuando bate palmas, entre gritos de alegría, sigue haciendo la misma cosa una y otra vez hasta que la domina. Totalmente ocupado por su maravilloso descubrimiento, no percibe otra cosa.

Pues así siempre encontraremos al Mono, mostrando la misma desenfadada alegría ante su propia habilidad y la magnitud de sus logros. No disimulará su orgullo, pero tampoco lo exagerará. Cree sinceramente que nadie puede hacer lo que él hace.

A quien realmente conozca al Mono se le hará difícil no admirar su maravillosa alegría de vivir, es lo que lo hace tan diferente de los otros y, a veces, que se le tenga envidia.

Hasta en la Biblia se pueden mostrar Monos. Tal vez María Magdalena bien puede haber pertenecido a este Signo y, en cuanto al hijo pródigo, decididamente era un Mono. Como se recordará, los dos consiguieron «replicar y andar en la procesión». Es injusto que hayan podido ganarse así la consideración de todos, pero fue así. El Mono no solo es astuto y tiene suerte; además es insumergible, no se hunde tan fácilmente.

Cubrirlo de insultos, acusaciones, reprimendas, no solo no servirá de nada, será frustrante. Todo eso le rebota sin afectarlo. No piensa ni puede aceptar todos los horribles improperios que se digan de él; siente que no son verdad. Los reproches le parecerán sin fundamento e, incluso, los achaca a la histeria de quien los hace. Él tiene una imagen tan precisa de sí mismo, de sus talentos y de su merecida buena suerte que piensa que únicamente los celos más descabellados acerca de él son los que hacen que se digan cosas tan ridículas.

El Mono no es digno de confianza. El principal problema está en que cede fácilmente a la tentación, porque se le hace asombrosamente fácil encontrar maneras de justificar sus actos o resolver dilemas sin demasiado esfuerzo. Por eso es tan difícil para él inspirar a los demás una sensación de confianza total. Al advertir su astucia innata, todos caen en la tentación de sospechar de sus motivos. Es frecuente que las personas de este Signo sean juzgadas o erróneamente acusadas por otros que están por debajo de ellas. La popularidad del Mono puede ser tan oscilante como un yo-yo. Y sin embargo nunca dará la sensación de estar demasiado ocupado por lo que piensen de él, por más que parezca arrepentido de haber hecho algo. Tal vez porque sabe que siempre puede hacerlos cambiar de opinión.

Esto no significa que sea insensible ni que se niegue a aceptar críticas. De ninguna manera. Es solo que se da cuenta antes que nadie, de que nada es permanente e irreparable. Imitándolo, nos enseña que no hay que desesperarse ni clamar porque ha llegado el juicio final o algo tan catastrófico. El Mono pone en su funcionamiento la materia gris, y todo se arregla dependiendo de el tiempo. Para él las marcas fueron hechas para superarlas, las normas para ser reemplazadas por otras más elevadas, los inventos para quedar desplazados por diseños nuevos y más adelantados. El Mono es el empresario, el perpetuo innovador. Rara vez se desanima por sus fracasos, y el éxito ajeno no lo impresiona, él lo puede mejorar si se esfuerza, y con frecuencia se asombra él mismo de lo que ha hecho.

En los tratos con los Monos hay que tener en cuenta los hechos. A lo que ellos se atienen es a la objetividad, a las cosas como son. Y al final, conviene saber que al Mono no le importa que se aprueben o no sus métodos. No necesita más que una opinión, y es la suya. Los nativos del Mono pueden negociar cualquier cosa con elegancia, y sin olvidarse de la cortesía que acompaña al trato. Tal vez no se eche encima como el Tigre, ni se inmovilice con la poderosa mirada del Dragón; «como quien no quiere la cosa», la conseguirá centímetro a centímetro, de modo que puede parecer inofensivo; pero cuando nos damos cuenta, es posible que quedemos sorprendidos de lo que se le ha concedido.

Y tan pronto como uno se haya recobrado del primer impacto, ya vendrá él con su oferta aún más tentadora, un proyecto flamante y segurísimo y, claro, se volverá a caer ante él; sus palabras mágicas convencen sin remedio. Uno se pregunta qué es lo que tiene: ¿Es brujo, hechicero? No vale la pena preocuparse por saberlo, porque siempre sería demasiado tarde; una vez que se le ha cobrado afecto, se está atrapado sin remedio.

El nativo de este Signo es un intelectual y tiene una memoria excelente. Con su soberbia inteligencia y eficiente como es, no puede menos que ser un ganador. Su genio se alimenta de una curiosidad insaciable, debe intentarlo todo por lo menos una vez. Si se atasca en un problema, procederá, impacible, a inventar una solución. Además de ser inteligente y astuto, el Mono es práctico; cuenta los billetes y las monedas, hasta las de menor cuantía, y no se encontrará perdiendo el tiempo en empresas que fracasen.

Con su realismo y su habilidad para la autodefensa, no vacilará en tomar el camino más fácil para escapar de una trampa. Si se ve acorralado, puede ser inescrupuloso cuando trate de zafarse. Pero no es que no tenga conciencia, y cuando le remuerde demasiado, suelen darle ataques de caridad durante los cuales se muestra de pronto, abrumadoramente generoso. Aprovecha la buena racha, pues piensa que quizás no dure mucho.

Una muchacha de este Signo será una persona muy vivaz. Como, por naturaleza, le gusta mostrarse, será motivo de animación y estímulo donde quiera que vaya, y pocos serán los que no se dejen conmover por su vivacidad y su inquietante belleza.

Tiene cabeza para los números y se adapta fácilmente al cambio. Si cuenta con el incentivo necesario y con buenas razones para hacerlo, trabajará con cualquier grupo. Muy aficionada a las fiestas, conversadora entretenida, anfitriona cortés, y delicada confidente. No hay que subestimar jamás a la Monita. Es sumamente competitiva, observadora y calculadora. También es posible que la atraigan las candilejas (luces de escenario) y esté dotada para la escena.  Alegre e ingeniosa. Capacitada para afrontar desilusiones. Esta mujer eficiente no necesitará que nadie la lleve de la mano y le indique cada paso que tiene que dar. Independiente y segura de sí misma, sabe exactamente a dónde quiere ir, y es capaz de enseñar algunos atajos muy cómodos que ella sabe. Puede ser entrometida pero no revelará ninguno de sus secretos a cambio de la información que saque.

Una joven de este Signo se moverá por incentivos. Jamás trabajará gratis teniendo siempre de presente algo que necesite o quiere. Sabe elegir sus palabras y dirá las adecuadas, y en el momento oportuno. Es raro que se equivoque en asuntos importantes o que venga con observaciones tontas y sin fundamento. No le cuesta salirse con la suya porque es excelente juez de carácter y jamás va más allá de sus límites. Tampoco es fácil que regale dinero. Si paga por algo, hay que hacerlo, y hacerlo bien porque es crítica y puntillosa.

La mujer Mono es elegante y ordenada en el vestir, y se preocupa especialmente por su pelo. Llevará siempre el peinado más «chic» que pueda permitirse y que vaya con ella. Hay que tener en cuenta que los nativos de Mono son propensos a las alergias y afecciones de la piel, de manera que las mujeres de este Signo son de cutis sensible y pueden tener problemas si abusan de los cosméticos. Aunque parezca demasiado pendiente de sí misma, la Monita no será lenta ni desorganizada. Además de sus múltiples actividades, encontrará fuerzas y energías para dedicarse a diversos pasatiempos y ponerse al tanto de cualquier cosa que le llame la atención. Es una de las mujeres más informadas que se pueda encontrar.

Cada Mono es un original; no los fabrican en serie, sino que cada vez que hacen uno rompen el molde. Pese a sus muchas fallas individuales, la gente busca la compañía del Mono, simplemente porque no se puede prescindir de su pericia y de sus habilidades.

Es el hombre ideal para relaciones públicas, notablemente original, experto en el manejo del dinero y realmente tan hábil como un brujo para cualquier tipo de manipulaciones. La industria, la política y el comercio no sabrán qué hacer con él. La insidia (capacidad para el engaño o el artificio para hacer daño a alguien) y la vigilancia cuidadosa del Mono son famosas en la tradición China, y su nombre es sinónimo de astucia. Contar con él en un equipo es realmente una ventaja; pero primero hay que asegurarse de que irrestrictamente está de nuestro lado, porque es algo mercenario, y puede pasarse al otro lado si hay mejor paga.

Es difícil estar mucho tiempo enojado con él, porque una persona de este Signo se especializa en hacerse grata e indispensable. Siempre encontrará la maniobra que lo ponga en una posición lucrativa. Cuando pierde, el Mono no se muestra tonto ni obstinado; sabe que cuando la suerte no lo favorece tiene que ceder. Maestro en el arte de la supervivencia, el Mono se atiene a la filosofía que afirma que es mejor escapar hoy que poder pelear mañana.

Es un estratega nato que jamás se mueve sin tener un plan; y muy probablemente varios. Nunca dejará pasar una oportunidad ─que él reconoce con facilidad─ y, para alcanzarla, cualquier medio de transporte es válido, bicicleta, camión o avión.

Le encanta viajar gratis, y siempre que pueda lo hará en primera y con toda la comodidad.

El Mono es un buen crítico, ya que es capaz de delimitar con claridad dónde está una falla y de aplicar remedios factibles. Claro que el resultado dependerá del tipo de Mono, pues hay algunos que se creen súper dotados y prefieren que salgan mal las cosas, antes que aceptar ayuda.

En términos generales, un Mono es una persona cálida, natural y espontánea, que está dispuesta a trabajar duro. especialmente si obtiene algo de la acción. Y cuanto más obtenga, más se esforzará. Aquí se puede dar un buen consejo: Jamás se debe tratar de embaucar a un Mono, porque no se puede lograr. Aparte de ser experto en venganzas, el nativo de este Signo tiene, por lo general, un retorcido sentido del humor. Es más fácil verlo con una sonrisa perversa que riéndose a carcajadas.

Como consigue lo que quiere sin demasiado esfuerzo, el Mono no atesora sus conquistas, pierde interés. Debe aprender a ser más constante y más serio. En su vida no confiará más que en unas pocas personas y no tendrá muchas amistades auténticas o duraderas, debido a su complicada personalidad y a que sospecha de todo. No le gusta confiar en los otros.

Sin embargo, hay mucha demanda de Monos.

RELACIONES HUMANAS

A la Rata le fascina su ingenio, y los dos se reconocen por el signo pesos que llevan en sus ojos. El Dragón lo buscará por su buen juicio. Y, tanto la Oveja como el Conejo, el Perro, el Caballo y el Búfalo se beneficiarán de la versatilidad del Mono y apreciarán su competencia. También el Gallo y el Jabalí tendrán necesidad de su genio y de sus habilidades.

Naturalmente, con toda su sabiduría y su mentalidad igualmente desconfiada, la Serpiente jamás estará del todo cómoda con el Mono. El Tigre debe guardarse de ponerse en el camino del Mono, que lo convertirá en blanco principal de sus travesuras y jugarretas. Cuando le hacen frente, el Mono no puede resistirse a lucir su valentía, y al descubrir que el Tigre es un mal perdedor, gozará atormentándolo.

MONO CON MONO: Podrán alcanzar éxito trabajando en equipo. Tienen intereses similares. Relaciones aceptables en el amor y los negocios, sin rivalidades fuertes.

MONO CON GALLO: Solo hasta cierto punto podrán comunicarse. Si se colaboran, se tolerarán. Vínculos fríos.

MONO CON PERRO: Respeto mutuo y sentimientos amistosos hacia el otro. Colaboración en buena medida, sin animosidades subyacentes.

MONO CON JABALÍ: Comparten intereses comunes. Sin dificultades en la relación recíproca. Relaciones bastante buenas en el amor y negocios. Sin grandes choques.

MONO CON RATA: Muy compatibles; su unión será afortunada. Tienen profunda e intensa afinidad recíproca y encontrarán amor y armonía.

MONO CON BÚFALO: Tienen reservas mutuas y los vínculos no son profundos ni duraderos. Barreras en la comunicación. Posibles relaciones moderadamente buenas.

MONO CON TIGRE: Fuertes choques y rivalidad. No habrá comprensión entre ambos. Desconfianza mutua y falta de intereses comunes. Sumamente incompatibles.

MONO CON CONEJO: Algunas diferencias y rivalidades mezquinas. No pueden lograr comprensión recíproca y se tolerarán moderadamente.

MONO CON DRAGÓN: Una de las mejores uniones, con amor y comprensión recíprocos. Afinidad muy intensa en relaciones amorosas y de negocios. Equipo próspero y afortunado.

MONO CON SERPIENTE: No hay especial atracción. Pueden tener problemas de comunicación. La desconfianza mutua e incapacidad de hacer concesiones, afectan a ambas partes.

MONO CON CABALLO: Unión aceptable y en buena medida cordial. Solo se necesitarán en el nivel práctico y no habrá luchas por el dominio.

MONO CON OVEJA: No tendrán fuerte necesidad de comprensión recíproca. En el matrimonio y los negocios, las relaciones irán de cordiales a relativamente frías.

DESCRIPCIÓN POPULAR DEL MONO

Muy pocas veces, y en contadas ocasiones los Chinos van al grano. Se deslizan en la conversación o en la apreciación de las cosas, creando historietas que siempre dan en qué pensar. Respecto al Mono, aquí tenemos un ejemplo:

En la montaña, un hombre trabajaba cerca del fuego, fabricando un cesto, cuando llegó la vieja, de la montaña.

─ Hace un frío espantoso. ─ Dijo la vieja.

El hombre pensó: «A ésta atroz vieja hay que arrojarle ceniza para que se largue».

─ ¿Quieres arrojarme ceniza? ─ Dijo la vieja.

El hombre quedó desconcertado y se dijo: «Voy a darle a probar mi hacha».

─ ¿Quieres atacarme con tu hacha? ─ Dijo la mujer.

El hombre pensó: «Adivina todo lo que yo pienso. Me devorará.

Y, una vez más, la vieja le dijo lo que estaba pensando.

Entonces, él decidió no pensar más en ella y siguió trabajando intensamente y en silencio.

De pronto, sin reflexionar, le arrojo, a la cara de la vieja, un puñado de cenizas.

Entonces la vieja huyó vencida y llorando.

El Mono actúa así con frecuencia. Lo intuye todo, pero si en un momento determinado se le sorprende, ágilmente emprenden la retirada.

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