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EL BÚFALO

Horoscopo Chino Bufalo

Mía es la fuerza estabilizadora
que perpetúa el ciclo de la vida.
Inmóvil permanezco ante
las pruebas de la adversidad.
Resuelto e intachable,
procuro servir a la integridad
y llevar la carga de la honradez.
Me atengo a las leyes de la naturaleza;
paciente, impulso la rueda del destino.
Tejeré así la trama de mi vida.
Soy el Búfalo.

CORRESPONDE AL SIGNO OCCIDENTAL DE CAPRICORNIO.

NOMBRE CHINO DEL BÚFALO: NIU.

ELEMENTO QUE LE RIGE: AGUA (Ver los 5 elementos y su influencia).

TENDENCIA YIN YANG: Negativa.

COLOR CONVENIENTE: Verde.

PLANTAS: Tomillo, Salvia, Hiedra.

FLORES: Peonía y Violeta.

PROFESIONES DE CONVENIENCIA: Hombre de Estado, de Guerra, de Acción, Mecenas, Arqueólogo, Dirigente de secta o de grandes empresas, Economista. (Para ampliar lo de las profesiones, leer en la parte de ‘Los 5 Elementos y su Influencia’, lo relacionado con Agua.

EL AÑO DEL BÚFALO

Este años sentiremos sobre nosotros el peso del yugo de la responsabilidad. No se podrá lograr éxito alguno sin concienzudos esfuerzos. Las dificultades y tribulaciones que aporta el Signo de Búfalo se darán principalmente en el ambiente del hogar. Es buena época para arreglar asuntos domésticos y poner la casa en orden.

El flemático Búfalo mirará impaciblemente las modas exageradas, las formas del arte abstracto y las invenciones estrafalarias, en tanto que la política y la diplomacia le inspirarán simplemente, indiferencia. Mejor atenerse a la rutina y apoyar las políticas conservadoras. Nada de frivolidades.

Este año será indudablemente fructífero, pero su lema es: «si no hay trabajo no hay paga». El tiempo no espera a nadie y si somos demasiado haraganes para sembrar, no podemos culpar a alguien de no tener nada que cosechar. Encontraremos muchísimas cosas que reclamen nuestra atención, y la lista de lo que hay que hacer parecerá interminable. La influencia espartana del Búfalo será como un látigo que golpee constantemente sobre nuestras cabezas. Más vale ponerse con diligencia al trabajo que perder el tiempo discutiendo con las autoridades, que finalmente saldrán triunfantes, ya que el año del Búfalo favorece la disciplina.

La mayor parte de los conflictos de este año se originarán preferentemente en la falta de comunicación, y el negarse a ceder ante minucias y sutilezas. Pero hay que aguantar y ser paciente. Todo se arreglará y obtendremos la justa recompensa a nuestros esfuerzos, siempre que no hayamos olvidado hacer las cosas de manera convencional. Esta no es época de estratagemas ni atajos.

Tal vez valga la pena advertir a los rebeldes que aunque el típico Búfalo es dulce en el hablar, carga consigo una buena arma defensiva, y este es su año.

PSICOLOGÍA DEL ADULTO BÚFALO – HOMBRE O MUJER

El Signo Búfalo simboliza la prosperidad alcanzada a través de la fortaleza y el trabajo. Una persona nacida durante este año será confiable, calmada y metódica. Trabajador paciente y esforzado, el Búfalo se adhiere a la rutina y a las convenciones. Aunque generalmente es imparcial y sabe escuchar, es difícil hacerle cambiar de opinión, porque es obstinado y suele tener fuertes prejuicios.

Aún así, merced a su carácter firme y digno de confianza, al nativo de Búfalo le serán confiadas cargas de autoridad y responsabilidad. No solo no hará oídos sordos ante el llamado del deber sino que, en realidad, tendrá que tener cuidado en no excederse.

Por debajo de su apariencia un tanto modesta pero pulcra, el Búfalo oculta una mentalidad resuelta y lógica. Su inteligencia y su destreza se esconden tras de su fachada reticente y poco demostrativa. Pero, pese a ser básicamente introvertidos, la enérgica naturaleza de estos nativos puede convertirlos en oradores elocuentes y persuasivos cuando la ocasión se presenta. En momentos de agitación, su presencia de ánimo, su negativa a dejarse intimidar y su innata confianza en sí mismo restablecerá el orden. El Búfalo marcha con la cabeza bien alta.

Una persona nacida bajo este Signo es sistemática, sigue normas fijas y tiene gran respeto por la tradición. De hecho, tiende a ser exactamente lo que se espera de ella; y es tan predecible, que es posible que la critiquen injustamente por falta de imaginación. Pero concienzudo, el Búfalo sabe que solo haciendo las cosas en el orden debido puede tener la esperanza de alcanzar un éxito perdurable. Dueño de una mente despejada, no lo encontraréis defendiéndose, confiado en que su suerte lo sacara del paso. Lo que la gente nacida bajo otros signos consigue mediante el ingenio o la astucia, el Búfalo lo logrará a fuerza de tenacidad y dedicación. Se puede confiar en sus promesas, porque una vez que da su palabra, la cumple. La opinión pública no significa mucho para él. Se entregará de todo corazón a la tarea que esté haciendo, y la terminará porque detesta los cabos sueltos.

En los asuntos del corazón el búfalo puede ser tremendamente ingenuo. No puede llegar a comprender del todo las estratagemas del amor, y mucho menos a valerse de estrategias de seducción y recursos semejantes para ganar su causa romántica. No esperes de él ni poesía lírica ni serenatas a la luz de la luna; simplemente no está hecho para esas cosas. Incluso es probable que sus regalos sean objetos fuertes y durables, sencillos y sin pretensiones.

Como son tradicionalistas, tanto los hombres como las mujeres se inclinarán a los cortejos largos, necesitan tiempo para llegar a una relación de intimidad. Son lentos para reaccionar y para revelar sus verdaderos sentimientos. El caballero de este Signo puede ser de la orden más distinguida, un señor en toda la línea, pero es capaz de convertirse en un torpe adolescente a quien se le traba la lengua cuando se trata de cortejar y ganarse a su dama.

Pero si te casas con él, y le entregas sin reserva tu confianza, jamás te decepcionará. Lo tendrás fielmente a tu lado durante toda la vida. No será necesario que te preocupes por el pago del alquiler ni de las cuentas. Tal vez no te cubra de diamantes ni de pieles, pero llevarás una vida tan cómoda como pueda ofrecértela y jamás pasarás necesidades.

Y quien haya tenido la suerte de casarse con una muchacha de este signo, tendrá sin duda una mujer que no sabe de frivolidades. Encontrarás la ropa tan arreglada como lo hacía tu mamá, el periódico cuidadosamente doblado, día tras día, sobre la mesa del desayuno; y los huevos preparados a la perfección según tu gusto. A veces es posible que el beso de los buenos días parezca a penas un gesto rutinario. Pero si la consideras aburrida y de estructura demasiado rígida, piénsalo mejor. Es pulcra y puntual. En tu vida de casado no sabrás nunca lo que es no tener camisas limpias, andar con los calcetines agujereados o comer un plato quemado. Sincera, trabajadora e irreprochable, la muchacha Búfalo será una esposa ideal. El talonario de cheques estará en orden y jamás se excederá si la cuenta bancaria la manejan ambos. Te corresponde a ti hacer más animada su vida y tomar la iniciativa en casi todo. Lo más probable es que una persona nacida bajo este Signo esté haciendo más de lo que le corresponde. Son muchas las cosas maravillosas que vienen envueltas en un papel común y sin gracia, y una de ellas es el Búfalo.

No se te ocurra desdeñarlo por la envoltura, porque vale su peso en oro. Aparte de sus muchas cualidades valiosas, se sabe también que el Búfalo alimenta durante demasiado tiempo sus resentimientos. De memoria larga y rigurosa, es capaz de registrar hasta el último detalle de una ofensa.

Allí donde otros signos, como el Tigre, el Gallo o la Rata, pueden quejarse vehementemente de no sentirse bien, en tanto que la Oveja y el Conejo se pondrán malhumorados y hoscos, el Búfalo reaccionará sumergiéndose en el trabajo para aliviar su desdicha y su tensión. Es posible que, tras de una grave desilusión amorosa se entierre para siempre en su trabajo y lleve una vida solitaria, en vez de correr el riesgo de volver a sentirse rebajado, humillado o rechazado.

El Búfalo insistirá en arreglar sus cuentas, y pagará las deudas hasta el último centavo. Si te debe algo, jamás se perdonará el no demostrar su gratitud de manera tangible. No saldrán de él profusas, aunque vacías, fórmulas de agradecimiento. Considera que las palabras floridas y la adulación son torpezas que están por debajo de su dignidad. Pero, no te sorprenderás al encontrarte con que ese sujeto hosco, que apenas era capas de dar las «gracias», te dejó algo en su testamento. Pues bien, ese es un gesto típico del Búfalo. Si hay alguien que con sus acciones diga más que con sus palabras, es él.

Ten cuidado con la legendaria paciencia del Búfalo, porque cuando una persona de este Signo pierde los estribos, no pasa inadvertida; y puede ser una experiencia aterradora. No habrá manera de razonar con él; lo mismo que un toro, atacará a quien se le ponga por delante. Lo único atinado es salirse del paso y esperar a que se calme. Pero, en general, es muy raro que se entregue a tales excesos de agresividad a menos que se encuentre en una situación realmente insoportable.

En su casa, su palabra es ley. Es tan capaz de dar órdenes como de recibirlas, y espera que las que él dé sean ejecutadas al pie de la letra. Tiene un enfoque materialista de la vida, y aunque puede tener excesivo afecto hacia su familia y estar orgullosísimo de ella, también le exige mucho. Usará la vara del éxito y los logros personales para medir su amor por ellos. Aunque no es fácil que se deje llevar por las emociones, es buen proveedor y capaz de grandes sacrificios por el bienestar de su familia. En las situaciones y momentos en que es realmente necesario, no los dejará abandonados.

Una persona de este Signo siempre será parte del activo de su familia y de su empresa. El Búfalo no tiene razón alguna para sentirse inseguro, ya que durante toda su vida se ocuparán de él; es cuestión de sentido común no dejar que alguien tan valioso tenga que arreglárselas solo.

El Búfalo nacido durante el día será más agresivo y activo que el tranquilo Búfalo nocturno.

El nativo de este Signo lunar es una persona apegada a la Tierra y que seguirá los dictados de la cabeza con preferencia a los del corazón, de manera que si quieres ganar tu causa, apela a su razón y a su inteligencia. Hazte una lista de los pro y los contras, y todo lo que le pidas, fundaméntalo con datos pertinentes y seguros. Es raro que únicamente los sentimientos lo hagan cambiar de parecer. El Búfalo es de constitución fuerte y no se enferma fácilmente. Orgulloso e intransigente, desdeña las debilidades ajenas. Si puede aprender a cultivar el sentido del humor y la compasión, será mucho más feliz.

Conductor y amigo del orden, tiende a ser en exceso rígido. Como es probable que él se haya hecho por su propio esfuerzo, cree firmemente que todo el mundo debe elevarse por sí mismo… y nada de tratar de esquivarlo.

En su peor forma, el Búfalo es inabordable, inflexible y de mentalidad estrecha. Su falta de tacto y de consideración por los demás, unida a veces a una visión militante de la vida, pueden hacerlo inepto para cargos en que sean importantes las relaciones públicas, la diplomacia y la delicadeza. Sin embargo, se lo respeta y quiere por su sinceridad, su falta de pretensiones y la firmeza de sus principios. Como no desprecia ningún trabajo, se gana la lealtad de sus subordinados.

Como se dijo antes, una persona de este Signo no intentará ir por atajos. Su tranquila dignidad y su moral exigente le impedirán recurrir a medios injustos para alcanzar sus objetivos. Tampoco le gusta pedir ayuda a otros. En realidad, tiene tal confianza en sí mismo que habrá que rogarle para que acepte un servicio.

Estos nativos tienen tendencias dinásticas (gran importancia a padres y abuelos). Cuidadosos y concienzudos, hacen las cosas hasta terminarlas. Esta tenacidad que el Búfalo lleva en sus genes, se extenderá a la progenie y a las generaciones siguientes, aunque no hayan nacido bajo el mismo Signo. Su excelente carácter hace de él un constructor de imperios, que tomará todas las precauciones para asegurar la prosperidad y supervivencia de su linaje.

Como padre de familia, impondrá pontificialmente las leyes y no tolerará ninguna rebelión juvenil. Su vida está construída en torno de su hogar, su trabajo y su país; y preferirá siempre las inversiones estables y a largo plazo. Como es una criatura de hábitos estrictos, no le gusta el juego. Los riesgos y los márgenes de seguridad demasiado estrechos lo desalientan, porque pone en peligro su profunda necesidad de seguridad.

Suceda lo que suceda, se puede estar seguro de que el éxito de que disfrute el Búfalo habrá sido ganado por sus propios méritos. En una palabra, el Búfalo, fuerte y disciplinado, no espera (ni conseguirá) que en su vida lo lleven gratis a ninguna parte. Valiente y recio, terminará ganando gracias a su propio esfuerzo, y nadie lo tendrá mejor merecido.

RELACIONES HUMANAS

De los doce signos, el colorido del Gallo llenará de sol la vida ordenada del Búfalo, y será una espléndida pareja para él. Ambos tienen gran respeto por la autoridad, admiran la eficiencia y poseen gran dedicación al deber. Estos atributos en común, los unen. Igualmente adecuada será la unión con la afectuosa Rata o con la prudente Serpiente, ya que ambas se interesarán profundamente por el valioso Búfalo. El Dragón, el Conejo, el Búfalo, el Caballo, el Jabalí y el Mono, también, en menor grado, son compatibles con el Búfalo. Es posible que el Perro le critique su falta de humor. Al Búfalo tampoco le interesa mucho la compañía de la caprichosa Oveja, ni la del rebelde nativo del Tigre, quienes a su vez se resentirán de su formalismo.

BÚFALO CON BÚFALO: Puede haber áreas de interés común, pero no profunda comprensión recíproca. Solo cooperarán si es necesario.

BÚFALO CON TIGRE: Choques personales y áspera rivalidad. Sin comprensión recíproca. Animosidad y desconfianza; incapacidad de resolver las diferencias.

BÚFALO CON CONEJO: Sin graves conflictos, relación cordial y sólida. Compatibles en buena medida, pueden trabajar como equipo.

BÚFALO CON DRAGÓN: respeto mutuo, relaciones factibles sin grandes diferencias ni lucha por el dominio. Pueden cooperar por el bien común.

BÚFALO CON SERPIENTE: Muy buena pareja. Afinidad con los sentimientos del otro. Buena relación, vínculo perdurable y provechoso.

BÚFALO CON CABALLO: Nada perdurable resultará de esta unión. En el mejor de los casos, relaciones moderadamente cordiales, con barreras comunicativas.

BÚFALO CON OVEJA: Se tolerarán en el mejor de los casos. Cierta indiferencia y conflicto en la unión. Mantendrán una relación fría, incompatible e inoperante.

BÚFALO CON MONO: Abrigan reservas recíprocas. Aunque no hayan enfrentamientos directos, no encontrarán terreno común por el contacto.

BÚFALO CON GALLO: Excelente unión, equipo de gran éxito. Sin dificultades en la comunicación. Si se trata de pareja, encontrarán juntos amor y felicidad.

BÚFALO CON PERRO: Cierta animosidad y falta de simpatía. No tienen mucho en común y no se relacionarán bien.

BÚFALO CON JABALÍ: Compatibles en cierto grado, sin choques de personalidad. Relación aceptable pero fría; sin rivalidades ni vínculos perdurables.

BÚFALO CON RATA: Muy compatibles. Excelentes relaciones de negocios y también matrimoniales. Comprensión mutua y felicidad. Prosperarán juntos.

DESCRIPCIÓN POPULAR DEL BÚFALO

Los Chinos tienen una manera muy particular de comunicar las cosas que tienen importancia en la vida común y corriente. Se expresan en imágenes y palabras de doble sentido, dejando que la persona a quien se dirigen piense y saque sus propias conclusiones. El siguiente relato nos dice más acerca del Búfalo que cualquiera otra manera para definirlo:

El rey Hashinoku hablaba con la reina.

─ El mundo es vasto, pero, ¿a quién amas tú más que a ti misma?

─ Me gustaría poder decir que te amo más que a mí misma; pero, en realidad, es a mí a quien amo más─ Respondió ella.

Entonces el rey replicó:

─ Es verdad, yo también soy más importante que cualquier otro.

Así hablaban entre ellos. Sus palabras eran justas, pero a causa de su ego no podían admitirlo. Entonces decidieron visitar al Buda Shakyamuni y le contaron su conversación. Él les respondió:

─ Lo cierto es que vuestras respectivas contestaciones no son erróneas. En el fondo cada hombre se ama a sí mismo y cada uno es importante para sí mismo. Por esto no hay que perturbar a los demás…

Y esto es exactamente lo que le pasa al Búfalo: se ama realmente a sí mismo, pero también ama a los demás.

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